CEA | PERSPECTIVAS

Columna Perspectivas del mes de abril. Esta sección del Centro de Economía Aplicada (CEA) de la UCEMA provee un análisis de destacados economistas con orientaciones y enfoques diferentes respecto de los problemas económicos de nuestro país y el mundo.

Comentarios sobre políticas de acumulación de Reservas Internacionales

Por Carlos A. Rodríguez

Rector UCEMA, Profesor de Aspectos Monetarios de la Economía Abierta en la Maestría en Economía.
Abril 20, 2017.

Rodriguez

Recientemente el Presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA) anunció la decisión de esa institución de acumular un 5% del PBI adicional en Reservas Internacionales, para así llegar a un total de 15%. El anuncio no estableció plazos o medios para llegar a dicho fin. Sin embargo, la prensa mencionó políticas de endeudamiento y monetización como posibles instrumentos para lograr dicho objetivo.

Esta breve nota pretende aclarar algunos temas teóricos sobre políticas alternativas de acumulación de Reservas que podrían ser de utilidad para el tema de referencia.

1-Acumular Reservas con Deuda del BCRA es posible pero problemático

Si el Banco Central (BC) se endeuda en divisas para acumular Reservas, las verdaderas Reservas Líquidas no estarían variando. Además el interés sobre esa deuda sería muy probablemente mayor que la tasa que se obtiene sobre las reservas Brutas.

La opción usada actualmente es la de endeudarse en pesos a corto plazo con LEBACS y comprar Reservas. Acá el BC está a merced de que el Mercado quiera renovar esa deuda regularmente a una tasa estable (real) en pesos(I). Si los Bancos tenedores no renuevan y se pasan a dólares, las Reservas desaparecen o el dólar sube y se licúan los activos de los bancos. Esto puede generar una corrida bancaria y cambiaria. Si no hay sorpresas, la estrategia funciona siempre y cuando la tasa de crecimiento real de la demanda de LEBACS (normalmente igual a la de la economía, o sea g=3%) sea mayor a la tasa de interés real I. Si esto no pasa, los ratios no convergen y el BC deberá instrumentar un impuesto inflacionario adicional para cubrir la diferencia. Eso conlleva otros costos adicionales. En 2017 las LEBACS pagan 24%, el target de inflación es 17% y la economía está estancada. La ecuación no cierra aún.

Además, difícilmente Argentina pueda darse el lujo de usar el impuesto inflacionario para otra cosa que no sea financiar un déficit fiscal alto y sostenido como el que experimenta hace décadas.

2-Acumular Reservas con crecimiento lleva tiempo.

Con crecimiento de 3% anual, y usando todo el señoreaje para acumular reservas, se acumula cada año la inversa de la velocidad de circulación de la Base (k=1/10) multiplicado por la tasa de crecimiento, o sea 3%/10= 0.3% por año.

Prueba:

(1) B = k*Y, donde Y: PBI nominal (y real porque supongo que no hay inflación)
∆B = (1/ 10)*∆Y, ∆Y= g*Y (donde g es la tasa de crecimiento y no hay inflación) o sea:
(2) ∆B = (1/10)*g*Y

Además, el aumento en Base se usa para comprar Reservas:

(3) ∆B = E*∆R, donde E: tipo de cambio y R: Reservas.

Igualando (2) y (3) se obtiene la tasa anual de acumulación de Reservas

E*∆R/Y = g/10
Para g=3%, la tasa anual de acumulación de reservas usando todo el señoreaje sería 1/3 de 1%.

O sea que para números razonables (y sin inflación) tardaríamos unos 15 años en acumular 5 puntos del PBI en reservas.

3- Reservas y Calificación de Riesgo País

Se menciona como posible ventaja de la adquisición de más Reservas Internacionales que esto contribuiría a una mejora en la calificación crediticia del país, otorgada por las agencias especializadas.

En mi opinión lo anterior sería correcto en la medida que las Reservas sean adquiridas genuinamente a través de una contrapartida de aumento en la demanda de dinero, producto de monetización o de uso del impuesto inflacionario.

Dada la situación deficitaria del tesoro, descarto la posibilidad de usar impuesto inflacionario para adquirir Reservas Internacionales. La monetización, ya sea por crecimiento o por menor inflación, sí sería una fuente genuina de acumulación de Reservas.

Otra fuente posible sería la adquisición de las mismas a través de la emisión de deuda del Banco Central. Si dicha deuda es en dólares, las Reservas netas no aumentarían y no veo por qué mejoraría la calificación crediticia del país por ello. En realidad debería empeorar ya que probablemente el BCRA pague por su deuda tasas más altas que las que recibiría por colocar las Reservas.

Si en endeudamiento del BCRA es en pesos, el problema subsiste ya que esa deuda probablemente cueste un equivalente en dólares más alto que si fuera emitida directamente en dólares, tal como está ocurriendo actualmente. Y además genera un crowding out (efecto desplazamiento) del mercado local de capitales que no favorece a la calificación de riesgo del país.

En definitiva, Reservas compradas con deuda son una manera costosa y ficticia de mostrar una liquidez que no existe, y las agencias calificadoras así lo habrán de percibir.