Las nuevas metodologías estandarizadas del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea

Revista UCEMA, diciembre de 2017

Medición del capital por riesgo de mercado y por riesgo de tasa de interés en el libro bancario en entidades financieras

Por la Mg. Cristina Pailhé, Consultora internacional en temas de regulación y supervisión
bancaria, y el Dr. Miguel Delfiner, Consultor internacional en temas de regulación y supervisión bancaria, y profesor UCEMA.

Los bancos deben operar con niveles adecuados de capital propio para enfrentar pérdidas inesperadas procedentes de los riesgos más significativos que asumen. Cuanto más recursos propios tenga un banco, más protegidos estarán los depositantes frente a la ocurrencia de riesgos y, ceteris paribus, ello contribuye a la estabilidad del sistema financiero.

El requerimiento de capital regulatorio es el monto de capital que el regulador exige a una entidad financiera; usualmente se expresa como un ratio de capital mínimo que debe mantenerse respecto a los activos ponderados por los distintos riesgos. Las principales iniciativas para establecer reglas globales respecto de los requisitos de capital fueron llevadas adelante por el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (CSBB) a través de sucesivos marcos internacionales de capital.

En 1988 el CSBB estableció el primer acuerdo (Basilea I), que determinaba en forma muy simplificada un ratio mínimo de exigencia de capital del 8% de los activos ponderados por riesgo crediticio. En 1996 se incorporó un requisito adicional, por la exposición al riesgo de mercado (RM). En junio de 2004 este marco fue reemplazado por uno significativamente más complejo y sensible al riesgo (Basilea II). Este incluye métodos estandarizados y modelos internos para el cálculo de capital para los riesgos de crédito, mercado y operacional. Como resultado de la crisis de 2007/8 se hizo una primera revisión de Basilea II, que redundó en modificaciones que se conocen como Basilea 2.5. Luego fueron dados a conocer en 2010 cambios más profundos a través de Basilea III, que además de revisar ciertos aspectos de Basilea II, como la composición del capital, establece, entre otros ítems, estándares cuantitativos para la liquidez, colchones de conservación del capital, un coeficiente de apalancamiento y un colchón de capital anticíclico.

Con posterioridad el CSBB se abocó, entre otras cosas, a la revisión de los métodos estandarizados de Basilea II, que son los más difundidos en todas las jurisdicciones y, particularmente, en entidades más pequeñas. Dicha tarea comenzó con la revisión del marco de RM y continuó con el marco de riesgo de tasa de interés en el libro bancario (IRRBB, por sus siglas en inglés), de riesgo operacional y de riesgo de crédito. Esta nota describe las nuevas metodologías estandarizadas para la medición del capital por RM y por IRRBB.

RIESGO DE MERCADO

El RM se refiere a la posibilidad de sufrir pérdidas en posiciones dentro y fuera de balance, como resultado de cambios en los precios de mercado. Los riesgos sujetos a requerimiento de capital por RM son los provenientes de acciones y de instrumentos relacionados con la tasa de interés en la cartera de negociación, y el riesgo de divisas y de productos básicos en todo el balance del banco.

A partir de 2012 el CSBB trabajó en una revisión fundamental del tratamiento del capital por RM, para resolver deficiencias resaltadas por la crisis financiera internacional. El nuevo estándar se emitió en enero de 2016, reemplazando al anterior. Su documento desarrolla tres grandes áreas: en la primera se revisa el límite entre la cartera de negociación y el libro bancario; se incluye una lista de instrumentos que se presume que están en cada una de las carteras y se establecen mayores restricciones para transferir instrumentos de una a otra, a fin de reducir los incentivos para arbitraje regulatorio.

Una segunda área hace una profunda revisión del enfoque de modelos internos, buscando capturar los riesgos de forma más integral y mejorando el tratamiento de los “riesgos de cola” y del supuesto de iliquidez de mercado. Se provee una mayor granularidad en el uso y aprobación de modelos (a nivel mesa de trading) y se limita el beneficio de reducción en capital por uso de coberturas y diversificación de carteras. Finalmente se presenta el nuevo enfoque estandarizado de medición del capital por RM. Este método presenta cambios notables respecto a la metodología estándar vigente, para hacerlo suficientemente sensible al riesgo y ser un “piso” creíble para los modelos internos.

En el enfoque estandarizado, el requerimiento de capital es la suma de tres componentes:
• Un requerimiento de capital por el método basado en sensibilidades (SBM)
• Un requerimiento de capital por riesgo de incumplimiento (DRC)
• Un suplemento por riesgo residual (RRAO)

El principal componente de la nueva metodología es el SBM, que estima un cargo de capital agregando las siguientes medidas del riesgo:

I. Delta: medida de riesgo basada en las sensibilidades de la cartera de negociación de un banco frente a los factores de riesgo delta reguladores que se especifican más adelante.
II. Vega: medida de riesgo basada en las sensibilidades de los factores de riesgo vega reguladores respecto a la volatilidad.
III. Curvatura: medida que capta el riesgo incremental no incluido en el riesgo delta de variaciones de precios sobre el valor de una opción, siendo el equivalente al riesgo Gamma.

Las medidas de riesgo Vega y Curvatura sólo aplican a opciones e instrumentos con opcionalidades, por ejemplo un instrumento con opción de amortización anticipada.
Todas las medidas aplican a los siguientes grupos de riesgo: riesgo general de tasa de interés, riesgo de spread crediticio en no-titulizaciones y en titulizaciones, acciones, productos básicos y tipo de cambio. Para cada grupo de riesgo se definen factores de riesgo y sus correspondientes ponderadores. Por ejemplo, en el caso del riesgo general de tasa, los factores están dados por determinados nodos de una curva de rendimientos libre de riesgo, para cada moneda en la que estén denominados los instrumentos sensibles a las tasas de interés.
El DRC tiene como finalidad captar el riesgo de «salto al incumplimiento» (jump-to-default, JTD) de las contrapartes. Se calcula el riesgo de JTD para cada instrumento de forma separada, siendo este una función del importe nocional (o valor nominal) de los instrumentos y de la LGD prescrita. Se admiten reglas de compensación, lo que permite la derivación de las posiciones de riesgo de JTD netas. Seguidamente, las posiciones de riesgo JTD netas se asignan a las calificaciones de riesgo crediticio y se ponderan mediante coeficientes prescritos.
El RRAO se introduce para captar cualquier otro riesgo distinto de opciones o instrumentos con opciones implícitas que no haya sido capturado por el SBM o el DRC.

RIESGO DE TASA DE INTERÉS EN EL LIBRO BANCARIO

El IRRBB es el riesgo actual o futuro para el capital o las ganancias de una entidad financiera a raíz de fluctuaciones adversas de las tasas de interés, que afecten a las posiciones de su libro bancario. El IRRBB puede afectar la capitalización de una entidad, como así también sus ganancias futuras (márgenes de intermediación) si no es gestionado adecuadamente. Cuando se producen cambios en las tasas de interés, ello afecta el valor presente y el perfil temporal de los flujos de fondos futuros, modificando el valor de los activos y pasivos del libro bancario sensibles a las tasas.

LOS PRINCIPALES COMPONENTES IRRBB SON:

• Riesgo de brecha: surge de la estructura temporal de los flujos de fondos de los rubros sensibles a la tasa de interés del libro bancario. Describe el riesgo resultante del perfil temporal de las variaciones de las tasas de interés de los instrumentos.
• Riesgo de base: describe el impacto de variaciones relativas de las tasas de interés de instrumentos financieros con plazos de vencimiento similares pero cuya valoración se basa en diferentes índices de tasas.
• Riesgo de opcionalidad: surge de las opciones financieras o de las opcionalidades implícitas incluidas en ciertos rubros.

En abril de 2016 el CSBB emitió un documento con la revisión del tratamiento regulatorio del IRRBB para: i) asegurar una capitalización suficiente para cubrir este riesgo (particularmente teniendo en cuenta el bajo nivel actual de tasas de interés en varias jurisdicciones) y; ii) para limitar el arbitraje regulatorio entre el libro bancario y el de negociación. A pesar de que en un inicio se planteó la posibilidad de determinar un requerimiento de capital regulatorio a través del Pilar 1 de Basilea II, finalmente el CSBB optó por continuar tratando a este riesgo a través del Pilar 2. Además de contar con principios actualizados que los bancos deben aplicar para una sana gestión del IRRBB, el documento describe la metodología estandarizada para medición del impacto en capital. Esa metodología podría ser exigida por los supervisores a las entidades, o bien las entidades pueden usarla para autoevaluar sus necesidades de capital económico para enfrentar el IRRBB.
La metodología del CSBB para el IRRBB se basa en un modelo de asignación de los flujos de fondos generados por los activos y pasivos del libro bancario sensibles a las tasas de interés, en una serie de bandas temporales. En primer lugar, los flujos de fondos de los activos y pasivos sensibles a tasas de interés del libro bancario se deben asignar a las bandas temporales. Para ello es necesario realizar ciertos supuestos respecto de cómo se comportan esos flujos. El documento del CSBB brinda algunos de esos supuestos mientras que otros deben ser calculados por la entidad o por el supervisor. En segundo lugar, los flujos de fondos se deben descontar usando seis escenarios de variaciones de las tasas de interés, en cada una de las monedas en las cuales un banco tenga actividades significativas. El valor de los shocks a las tasas de interés fue calibrado por el CSBB para las monedas de sus países miembros, entre los cuales se encuentra Argentina. En tercer lugar, se debe calcular la pérdida de valor económico (capital) que se produce en cada escenario de tasas para cada cada moneda. Usando una metodología de agregación, se debe determinar luego la pérdida total de capital que se puede producir en cada escenario. Por último, la perdida que el banco deberá considerar es la máxima de los seis escenarios de variaciones de las tasas. Ese valor equivale al monto de capital que la entidad debería contar con antelación para hacer frente al IRRBB. El CSBB define que cuando esa pérdida supera al 15% del capital de nivel uno, es un indicador de que el IRRBB es un riesgo significativo en la entidad, al que se debe prestar particular atención y para el cual se debe contar con capital suficiente para cubrirlo.

Argentina fue una de las pocas jurisdicciones que incorporó en el pasado un cargo de capital mínimo para el IRRBB (de “Pilar 1”, obligatorio para todas las entidades), basado en el descalce de tasa obtenido a través de una proyección de los flujos de fondos, similar a la metodología del CSBB de 2016. Luego, al adoptarse los estándares de capital de Basilea II, el IRBB pasó a ser tratado bajo el Pilar 2 y ya no como una exigencia mínima obligatoria. Argentina es miembro del CSSBB, por lo cual se espera que incorpore el nuevo estándar de IRRBB dentro del marco regulatorio local.