Emprendedores y empresarios, imprescindibles para el desarrollo

Infobae. 15 de diciembre de 2017.

Con dos preguntas, arrancamos la nota. ¿Existe diferencia entre emprendedores y empresarios? Y… ¿por qué ambos son imprescindibles?

Aunque los dos grupos son básicamente productores y generadoras de valor, y por lo tanto es difícil establecer las distinciones entre ellos, es importante tratar de entenderlas, para analizar el proceso de creación de riqueza que hace a la economía de un país como el nuestro.

Peter Drucker escribe: "Un emprendedor busca el cambio, responde a él y explota sus oportunidades. La innovación es una de las herramientas del emprendedor". Se dice que la primera característica de un emprendedor es la de ser innovador en lo que emprende. Él avanza tras el cambio, responde ante éste y lo explota como una oportunidad.

El emprendedor suele tener un cierto grado de locura y, por lo tanto, es alguien que sale de lo común. Fue Edgar Allan Poe quien dijo: "Cuando un loco parece completamente sensato, es ya el momento de ponerle la camisa de fuerza".

Un ejemplo muy actual lo brinda el fundador de Alibaba, Jack Ma, que acaba de visitar Buenos Aires para participar de la Cumbre de la Organización Mundial de Comercio (OMC). Mientras vivía en Hangzhou, China, su padre y la gente lo llamaban loco por sus arriesgadas ideas. Su vida transcurrió con todo tipo de dificultades. Ingresar a la universidad le llevó cuatro años por baja puntuación en sus exámenes, pero su persistencia le abrió las puertas a la casa de estudios.

Otro caso sobresaliente es el de Steve Jobs. En 1997 afirmaba: "… sólo quienes están tan locos como para pensar que pueden cambiar el mundo son capaces de cambiarlo de verdad". El emprendedor no sólo hace de la innovación su herramienta central, es tomador de riesgos y pertinaz luchador contra la resistencia al cambio. Uno de los economistas más preclaros en el análisis y denuncia de la resistencia al cambio es el Premio Nobel Douglass C. North, con su "dependencia del sendero" (path dependence).

La principal distinción entre el emprendedor y el empresario radica en que el primero es quien detecta las oportunidades donde otros no las ven. Y, a partir de allí, toma la iniciativa y tiene la voluntad para arrancar un negocio (start-up). Jack Ma lo expresa así: "Si algo te gusta y quieres hacerlo, no esperes a nadie, hazlo aunque nadie crea en ti".

Las oportunidades pueden ser halladas casi al azar o mediante un riguroso método. Pueden ser engañosas, por lo que se requiere explorar y profundizar en la búsqueda. Aunque el concepto de emprendedor es más bien de reciente uso, Schumpeter, en su libro Capitalismo, socialismo y democracia (1942) sostiene que el emprendedor es quien innova no sólo al identificar formas de utilizar los inventos, sino también al introducir nuevos medios de producción, nuevos productos y nuevas formas de organizaciones, con tanta osadía como habilidad. Así habla de la "destrucción creativa" que se origina en los emprendedores porque son los agentes que alteran los equilibrios en las economías basadas en la oferta y la demanda. Por su perseverancia en innovar y detectar nuevas necesidades, logra modificar las condiciones que rigen la economía de mercado.

En tanto que, por el continuo cambio y la innovación, el empresario se aboca mantener su empresa posicionada en el mercado. Asume la dirección de una empresa y se compromete a darle continuidad y a fortalecerla. El empresario es aquél que está abocado a la consolidación de un negocio, ya sea en una estrategia de expansión o de rentabilidad, con una estructura y vida propia.

En forma individual o colectiva, fija los objetivos y toma las decisiones estratégicas para alcanzar los fines establecidos; y así administra, planifica, organiza, coordina y dirige la empresa.

El incentivo dominante de una empresa establecida puede resultar menor que el de una pequeña o de un agente competidor potencial. La historia muestra casos de pequeñas empresas que, luego de un período de puja, logran desplazar a las asentadas en determinado mercado. En gran parte, la explicación viene de la mano del pasado de la empresa desplazada, donde su experiencia, en vez de trampolín para cambios positivos, actúa como ancla.

Tanto en el emprendedor como el empresario cumplen un rol decisivo en el desarrollo económico dentro del sistema capitalista. No necesariamente bien delimitadas, ambas figuras son imprescindibles en la economía.