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El color del dinero  
el color del dinero



The Colour of Money

Drama
1986 / Estados Unidos

Duración: 117 minutos, hablada en inglés con subítulos en castellano.
Dirección: Martin Scorsese.
Guión: adaptado por Richard Price sobre una novela de Walter Tevis.
Fotografía: Michael Ballhaus.
Música: Robbie Robertson, Eric Clapton, Mark Knopler, B.B. King.
Intérpretes: Paul Newman, Tom Cruise, Mary Elizabeth Mastrantonio, Helen Shaver, John Turturro y Bill Cobbs.

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El VerdugoEn 1961, Robert Rossen dirigió una maravilla absoluta titulada El buscavidas (The Hustler) en la que Paul Newman interpretaba a “Fast” Eddie Felson, un excelente y demasiado ambicioso jugador de billar, marcado por el destino con el sello de la derrota. En el 25º aniversario de éste gran clásico, Martin Scorsese, aceptando encantado la petición de Paul Newman, recuperaba al personaje y al actor para su nueva película, El color del dinero, homenajeando a la película de Rossen. Pero, aunque pueda considerarse El color del dinero como una segunda parte de El buscavidas, Scorsese la llevó completamente a su terreno, sin tratar de emular en ningún momento el film de Rossen, aún a pesar de que su primera idea fuese rodar en blanco y negro, algo que fue prohibido de inmediato por los estudios, y la verdad, en mi opinión es un acierto, entre otras cosas porque en muchas ocasiones las comparaciones son injustas, y cuando no, odiosas. En la película de Scorsese, hay, a lo sumo un par de guiños a su predecesora, pero alguien que desconozca de la existencia del primer film no tendría siquiera porque sospechar que existe una semilla. Y es que veinticinco años no pasan en balde, pues hasta el propio billar ha cambiado. Esto queda ya bastante patente al principio del film a través de una voz en off que describe con detalle en que consiste el 9-ball, la modalidad a la que juegan durante toda la película y de la que el propio Felson dice: «Esto no es billar. Esto es un juego de cafres. El strike es el auténtico billar. Esto es como el boxeo, solo cuentan los leñazos.» No hay más que recordar los carteles de “Mass shots not allowed” que colgaban de las paredes de la sala en El buscavidas. Lo que no puede negarse es que en El color del dinero las partidas son mucho más espectaculares.

El film de Scorsese nos presenta a un Felson desterrado hace años de las salas de billar, que vive apaciblemente con su pareja (Helen Shaver) en una sana opulencia gracias al contrabando de bourbon. De vez en cuando le “presta” dinero para jugar a Julian (el siempre genial John Turturro), el as del barrio. Pero este tipo de vida dará un giro radical cuando Eddie conozca a Vince (un por entonces joven Tom Cruise que ya había triunfado con Risky Business (1983) y Top Gun (1986)), en el que el veterano jugador (nunca se deja de serlo del todo) verá un reflejo de sí mismo hace años, y por que no decirlo, un diamante en bruto (que habrá que pulir un poco), pues aunque Eddie ya tiene la vida resuelta, el dinero llama al dinero, y un Vince entrenado para ser un auténtico “buscavidas” podría proporcionar muchos billetes. Eddie convencerá a Carmen, la novia de Vince (interpretada por Mary Elizabeth Mastrantonio que fue nominada al Oscar por su trabajo), que es la cabeza pensante de la pareja, pues desde un principio queda bastante claro que Vince no tiene muchas luces, para llevarles a lo largo del país enseñando al joven y descerebrado talento a hacer lo que él domina tan bien, a ser un artista del engaño y hacer de eso una forma de vida. Y por supuesto, este afán por enseñar a Vince, en el fondo no es sino la excusa perfecta para que Eddie regrese después de veinte años al sitio que nunca debió abandonar al lado del tapete verde que le llama irremisiblemente.

Se trata de una buena película, lo que supuso un alivio para todos aquellos que pensaban que el director de Taxi Driver (1975) y Toro salvaje (Raging Bull, 1980) se había vendido a las mieles de Hollywood. Estos temores no eran infundados, a la vista de que los papeles protagonistas iban destinados a un veterano de la talla de Paul Newman, y una de las nuevas estrellas del momento, un joven Tom Cruise que ni me convence en esta película, ni en niguna otra, y que sin embargo ha trabajado con prestigiosos directores como Kubrick, Spielberg o Ridley Scott. Por contra, la actuación de Paul Newman es bastante más que correcta reconstruyendo de forma creíble a un Felson de vuelta de todo pero que aún tendrá que aprender su última lección, y le valió un Oscar de la academia, algo que no pudo obtener en 1961 cuando encarnó al “buscavidas” por primera vez, a pesar de estar nominado. Ambos actores no necesitaron dobles para las escenas de billar, ya que se defendían bien con el taco, pero no obstante, Tom Cruise tuvo que aprender y ensayar muchas de sus jugadas en las que hacía auténticas florituras; a pesar de todo ello hubo una jugada que le sobrepasó y en una de las escenas tuvo que ser sustituido por un especialista.

Sergio Vargas.

 
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