En 2014, la inflación de la “canasta del ejecutivo” fue del 37,6%

Punto a punto diario. 12 de enero de 2015.

Según datos del Centro de Economía Aplicada de la Universidad del Cema, la Canasta del Profesional Ejecutivo (CPE) subió en diciembre un 2% y acumuló un incremento del 37,6% en 12 meses.

Todos los capítulos de la CPE muestran una variación positiva en el mes de diciembre aunque se observa que los aumentos en todos los rubros, salvo esparcimiento que posee un fuerte componente estacional, son relativamente moderaros y en general inferiores al promedio de la canasta.

Esparcimiento registro la mayor alza cercana al 5%. Con un aumento de 2,12% el capítulo de vivienda y servicios básicos es el que registra la segunda suba más alta del mes. Con aumentos de entre 1% y 2% se encuentran los capítulos de atención médica, alimentos y bebidas, transporte y comunicaciones, indumentaria y equipamiento y mantenimiento del hogar. Por último, el capítulo de educación no muestra una variación significativa debido a que los colegios esperan hasta febrero y marzo para actualizar las cuotas del nuevo ciclo escolar

La CPE evalúa el costo de una canasta de consumo representativa para el grupo familiar de un profesional ejecutivo, residente en el área metropolitana del Gran Buenos Aires, cuyo nivel mensual de gasto llegó a $52.030 en diciembre de 2014. El relevamiento de la CPE comienza en marzo de 2008 con un valor de gasto familiar de $11.787.

Según diagnosticaron desde la Universidad, “en diciembre se percibió un descenso en el índice y la evolución del mismo en los primeros meses de 2015 continuará mostrando una tendencia descendente en la medida que el Banco Central logre mantener el tipo de cambio oficial estable, a diferencia de lo ocurrido a principios de 2014 donde la devaluación fue del 22%. Si la autoridad monetaria cumple con dicho objetivo la inflación en la CPE podría disminuir a niveles cercanos al 32% anual al finalizar el primer trimestre del año”.

Por otro lado, se destacó que “en las primeras operaciones de mercado abierto que realizó el BCRA volvió a mostrar su intención de contener el aumento de la base monetaria colocando LEBACS. Sin embargo frenar definitivamente la inflación no es una tarea de un solo hombre y es crucial que el tesoro disminuya el déficit fiscal para reducir las futuras necesidades de emisión destinadas al financiamiento del gasto público. En caso contrario estaremos en lo que Sargent y Wallace llamaron una desagradable aritmética monetarista. Lamentablemente parece imposible que un gobierno de corte populista en un año con elecciones presidenciales elija tomar este camino”.