Nicolás Cipriota,
Lic. en Dirección de Empresas, 2010.
Actualmente Proyecto A Mozambique.

Creamos A Mozambique junto con varios amigos. Nos conocimos siendo voluntarios en Un techo para mi país. Nos dimos cuenta que a todos nos interesaba poder hacer algo afuera y a través de un cura que había estado misionando en Mozambique, decidimos ir y ayudar en África. En el grupo somos todos de diferentes lugares. Yo estudié Dirección de Empresas, otro chico estudió producción audiovisual y es músico, otra de las chicas se esta recibiendo de bióloga, uno es abogado y otra es Lic. en Relaciones Internacionales.

Yo me encargo de la administración de fondos, de hacer el marketing y salir a vender la idea. Si me preguntaban hace unos años, hubiera dicho que quería trabajar en empresas y desarrollarme en el mundo privado. Pero cuando conocí el trabajo social en Un techo para mi país me empezó a marcar de a poquito. Ahora estoy trabajando en una ONG, en recaudación de fondos, algo que hice anteriormente también en Techo.

A Mozambique busca incidir en problemas más profundos de desarrollo a largo plazo, a través de soluciones concretas a problemas concretos que hay en las comunidades. En Mozambique los chicos tienen clases debajo de los árboles. Es decir que si llueve o hay una tormenta de viento se tienen que ir todos a la casa. Eso incide profundamente en el desarrollo del país, de las comunidades y de las personas. Nosotros queremos aportar para que esos chicos reciban una educación básica, correcta y que puedan adquirir herramientas para desarrollarse. Hoy la oportunidad de ayudar, la vemos en la construcción de aulas porque es lo que sabemos hacer y es algo que está a nuestro alcance. El día de mañana nos encantaría involucrarnos con el acceso al agua. Lo principal de esto es el trabajo en conjunto entre voluntarios que tienen ganas de trabajar y pobladores que tienen ganas de salir adelante, y cuando se unen esas voluntades con pequeñas acciones concretas, buscamos que eso incida en soluciones a largo plazo.

Mi formación profesional me ayudó porque una ONG funciona como una empresa, donde el beneficio o el profit no son ganancias sino acciones sociales concretas. Este trabajo me llena de una manera que no sé si lo podría hacer otra actividad. Levantarme todos los días e ir a trabajar pensando que lo que hago provoca cambios y un desarrollo real en lugares como Mozambique, pero también en Argentina o Latinoamérica, es muy gratificante.