El Cine Imperdible: 16/04/2018

Detrás de los anteojos blancos

Italia, 2016
Dirección y guión:
Valerio Ruiz
Duración:
112 minutos
Género: Documental

Sinopsis

Un viaje con Lina por la vida de Lina
Detrás de los anteojos blancos retrata la vida y obra de la cineasta italiana Lina Wertmüller, célebre durante la década del ’70 por sus películas Mimí metalúrgico (1972), Amor y anarquía (1973), Insólita aventura de verano (1974) y Pascualino Sietebellezas (1975). Por esta última, Lina conseguiría el reconocimiento y la fama mundial, siendo la primera mujer en la historia en recibir una nominación a los premios Oscar como mejor directora.

El director Valerio Ruiz –que trabajó durante ocho años con Lina como asistente de dirección y guionista– describe con calidez y ternura a un personaje excéntrico y apasionado, desde sus inicios con Federico Fellini hasta su no tan prolífica última etapa, pero poniendo especial énfasis en sus épocas de gloria.

El tono íntimo de este documental se nutre de los testimonios y anécdotas de personalidades destacadas del cine, que describen a Lina en sus distintas facetas: su obsesividad en el trabajo, su capacidad para sacar lo mejor de los actores que dirigió, o su lucidez artística e intelectual para plasmar en pantalla temáticas controvertidas para su época.

Ruiz repasa con precisión distintos hitos en la vida de la cineasta: su amistad con Fellini, su debut cinematográfico con I basilischi, en 1963, el impacto de Enrico Job –su esposo- en su obra y la significación histórica de sus cuatro films más influyentes. Y lo hace con inteligencia, transportándonos junto con Lina a las mismísimas locaciones en las que rodó sus películas, e intercalando imágenes de las cintas originales.

Por otro lado, Ruiz nos permite conocer el caserón de Lina, equipada con miles de libros, películas, discos, esculturas y fotos. Por momentos, su hogar habla más de ella que lo que la propia realizadora tiene para decir de sí misma, pues la pinta de cuerpo entero, como una intelectual apasionada del arte.

El excesivo metraje es el único punto en contra de este sentido documental, que por momentos redunda en elogios y se pierde en fragmentos de su carrera no tan interesantes. Pero de todos modos se trata de una propuesta valiosa que permite explorar la vida de un personaje muy singular en la historia del cine y, además, funciona como una interesante puerta de entrada al cine italiano de los años ’70.

Juan Ventura