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ENTREVISTA
A RICARDO SCHEFER
La
gente se resiste a seguir pagando un alto gasto político
El
profesor del CEMA opina que la Nación, las provincias y los municipios
tienen que efectuar, en conjunto, un ahorro de 10.000 millones de pesos
en los tres poderes estatales.
| FICHA
PERSONAL |
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| NOMBRE
Y APELLIDO: * Ricardo Schefer.
EDAD: *
54 años. Nació en Buenos Aires.
ESTADO CIVIL:
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Casado. Tiene 4 hijas. Por ello -bromea-, como no lo dejan hablar en la
casa, lo hace en los reportajes o en la cátedra.
PROFESION:
*
Licenciado en Economía graduado en la Universidad del Salvador de
Buenos Aires.
CARGOS: *Actualmente
se desempeña como profesor titular de Finanzas en la Universidad
del CEMA. Pero también es consultor de empresas y asesor de Administradoras
de Fondos de Pensiones y Jubilaciones (AFJP).
HOBBY: *
Ver y practicar deportes, en particular el golf.
DEPORTES: *
Le gusta el fútbol y es hincha de River Plate. Sin embargo descree
del diseño de los torneos de primera. Considera que "responden a
un show business" perfectamente preconcebido. También le agrada
el rugby y elogia la forma de jugar de los equipos tucumanos.
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Aunque
las consecuencias las sufre la economía del país, el profesor
de Finanzas del CEMA, Ricardo Schefer, está convencido de que hoy
la verdadera causa de la crisis es de naturaleza política. "La forma
en que se gasta hoy es un insulto a los ciudadanos", afirma. Por ello,
su anhelo es que, aprovechando las ventajas del sistema democrático,
las próximas elecciones se conviertan en un concurso por ver quién
gasta menos.
- ¿Qué
opina del megacanje de títulos de la deuda (se habla de hasta 66.7000
millones de dólares, la mitad de la deuda externa del país)?
- Evidentemente,
la Tesorería Nacional está en una situación crítica,
por lo cual decidió hacer este canje. Espero que los bonos, finalmente,
no tengan que pagarse con los intereses anunciados (alrededor del 11%),
porque congelar tan alto nivel de tasas por 15 años, en el peor
momento de la crisis, significaría una hipoteca muy fuerte. Pero
la culpa de semejantes tasas, no nos engañemos, es el exceso del
gasto público, tanto nacional, provincial como municipal. Pagar
intereses tan caros, aún suponiendo que haya crecimiento, sería
una carga muy fuerte.
- El panorama
es dramático...
- Pero lo más
preocupante es la situación de la economía real. No estamos
viendo lo que todos quisiésemos: que los empresarios y los consumidores
se entusiasmaran por invertir y por consumir.
- ¿Pero
no es lógico que sea así dada la actual coyuntura?
- Eso es lo
que suele comentarse: que no hay plata para hacer negocios porque no hay
financiamiento. Honestamente, mi temor es que no haya negocios porque no
se los esté pidiendo o buscando. Pero a mí me gusta leer
las cosas al revés. ¿No será que existen posibilidades
de financiamiento pero no hay quién vaya a buscarlas? Y doy como
prueba lo que sucede con el mercado de capitales. Este, con el ahorro de
los futuros jubilados, se fortaleció mucho: existen 22.000 milones
de pesos, pero no se ve que las empresas emitan obligaciones negociables
y que se las coloquen a los fondos de pensiones. En efecto, hay solamente
550 millones de pesos en bonos de empresas, lo que es insignificante. Es
cierto que de esos 22.000 millones de pesos hay 12.000 millones colocados
en títulos del Estado, pero hay 10.000 millones de pesos libres
que no aprovechan.
- ¿Qué
es lo que está sugiriendo?
- Digo: ¿no
será al revés? ¿No será que no hay financiamiento
porque nadie está reclamándolo? Eso sería más
dramático. Además, sería el síntoma de que
o se están financiando del exterior o que no hay negocios. Pero
me resisto a creer esto último, porque la Argentina es un mercado
más que interesante para desarrollar muchos negocios. Esto ya lleva
años y me lleva a otra pregunta: ¿no hay inversiones porque
el riesgo-país es alto o es al revés? El concepto del riesgo
influye, pero no es determinante para que no se concreten negocios, siempre,
claro, que aquel no ingrese en niveles patológicos.
- ¿Cómo
es eso?
- Uno puede
tener negocios muy rentables por más alto que sea el riesgo y, al
contrario, un riesgos bajo no garantiza automáticamente el crecimiento.
Hay dos ejemplos claros. Brasil tiene un riesgo-país elevado y,
sin embargo, creció mucho en los últimos años. Y en
Uruguay se dio exactamente al revés. Esto prueba que hay algo más
que explica el crecimiento (o no) de una nación.
- ¿Y
a qué atribuye lo que pasa en la Argentina?
- Me sigo preguntando
¿por qué las obligaciones negociables de empresas y bancos
argentinos se colocan afuera y no aquí? ¿Por qué los
empresarios que dicen que no hay financiamiento no van a buscar plata a
las AFJP? Insisto: me cuesta pensar, más allá de la actual
coyuntura, que no haya oportunidades de negocio habiendo tanto por hacer.
- ¿Cómo
influye en todo esto el alto déficit fiscal?
- El hecho de
que el sector público se lleve toda la plata -o casi- complica,
perjudica, detiene, frena y hasta paraliza la economía. Esto ha
llegado a un nivel insostenible: no se puede seguir gastando así.
Es cierto que el sector político ve en el gastar un incentivo, pero
ya no hay más plata.
- Y la recaudación
no sube...
- No lo hace
por dos motivos: por la recesión, pero también por cierta
rebelión fiscal pasiva. Uno puede inventar todos los impuestos que
quiera, pero el argentino se resiste a seguir financiando esta agenda política.
Se llevan todos los fondos disponibles, para financiar todo este gasto
inmoral, porque así sólo se incentiva a que no se consuma,
que no se invierta y que no se trabaje. Es que en el sector público
las cosas no se obtienen por méritos, sino por relaciones, con lo
que se desvirtúan todos los incentivos. ¡Pero ya no podemos
seguir repartiendo becas con fondos de los ciudadanos!
- No es muy
optimista respecto del futuro...
- Soy positivo
y no por voluntarismo, sino porque estos procesos terminan con un basta
a la clase política, que deberá readaptarse. Tenemos que
hablar de una reducción del gasto político de 10.000 milones
de pesos al año. Y no digo que haya que despedir al empleado público
que trabaja, sino al que es amigo de alguna autoridad o al que sólo
va una vez a la semana o sólo los 29. Cuando bajemos el gasto del
Estado -en los tres poderes- la tasa de interés se pulverizará
sola.
- O sea que
no hay otra salida que cortar el gasto...
- Así
es. Con más impuestos, ya hemos visto, no se recauda más
plata. Además ya no nos van a prestar más, porque ya no nos
queda con quién endeudarnos, e imprimir más billetes no se
puede, porque está prohibido por ley. O sea que o nos ajustamos
y acabamos con los ñoquis, los asesores y los familiares acomodados,
o estamos condenados a vegetar.
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