De
no mediar ningún susto local o internacional como una crisis brasileña,
el dólar seguirá estable y el Banco Central tendrá que continuar
comprando para sostenerlo. Fue el pronóstico del economista Ricardo «Dick» Schefer que ve poco atractivo en los títulos públicos. «Para un inversor local, lo viable pasa por las Letras y Notas del Banco Central ajustables por CER», sostiene.
Este
profesor del CEMA convalida la quita de la deuda propuesta en
función de las proyecciones macroeconómicas del gobierno.
Este fue el diálogo mantenido con Ambito Financiero:
Periodista: Cómo ve el proceso de renegociación de la deuda?
Ricardo
Schefer: Dependerá del grado de realismo que quieran usar los
acreedores. Porque analizando los números de la propuesta está claro
que más que esto no se puede ofrecer, si no sería irresponsable. Ahora
si los acreedores piden más, es porque no vieron los números o no los
entendieron, o bien conocen números que no están disponibles. También
pueden estar jugando intereses contrapuestos como los de los bancos
-que colocaron los bonos en miles de pequeños inversores europeos y
asiáticos- y a los que les puede afectar el bolsillo si los clientes
reclaman una compensación.
P.: ¿Qué deberían hacer las AFJP frente a la propuesta?
R.S.:
Como concepto tendrían que tomar el bono ajustable por CER (cuasi par)
porque aún no conocemos la relación de precios entre los nuevos bonos.
Pero si eso implica renunciar a la garantía de la recaudación del
impuesto al cheque. Es un tema para los abogados más que para los
economistas.
P.: ¿Sus colegas de Wall Street qué esperan de la Argentina?
R.S.:
Nada. No hablan, ni bien ni mal. Afuera no le dan importancia. Tenga en
cuenta que en las carteras globales la participación de la Argentina es
muy baja. Como inversión de cartera estamos fuera del menú.
P.: ¿Brasil sigue siendo el plato principal?
R.S.:Ya
no tanto. Está en el menú pero no como antes, debido al aumento de la
volatilidad. En este momento es el mercado latinoamericano más
inestable («en la bolsa paulista es de 40% en dólares, muy alto») y eso
hace tomar distancia. El mercado sigue dividido entre quienes apuestan
a un default y los que no. No hay consenso sobre Brasil por eso hay
meses buenos y otros malos. Hay una dificultad para entender la
situación brasileña y el pago de intereses se refinancia con más deuda
en manos de inversores locales. El detonador está en manos de los
brasileños, no en el exterior.
P.: ¿Cómo ve al Banco Central?
R.S.:
Hubo dos mensajes muy importantes del Banco Central en los últimos
meses. Uno fue el memo del tipo de cambio multilateral -cuando el dólar
subió en Brasil- lo que demostró que la moneda no seguiría
exclusivamente al real, sino a la canasta de divisas por comercio. Fue
la primera vez en que se desenganchó el peso del real. Pero quedó el
interrogante acerca de qué haría Prat-Gay si subía o bajaba el real. Al
final, en cierta forma quedamos presos del real.
P.: Imagino que el otro mensaje fue la estrategia de pases.
R.S.:
Sí, que definió la tasa de fed funds (una especie de call money
oficial) para el mercado local (hoy en 2,5% anual) a la cual convergen
las demás tasas interbancarias y de depósitos a plazo fijos. La señal
del Central fue que hay una tasa de corto plazo muy baja que puede
mantenerse. Es sorprendente que el mercado soporte una tasa tan baja,
sin duda es un éxito del Central porque los depósitos no se van.
P.: ¿Qué pasará con el dólar en el mediano plazo a nivel local?
R.S.:
El superávit comercial es muy importante, pero se está achicando. Sin
embargo, sigue siendo mayor que los dólares que tiene que comprar el
Tesoro para pagar los intereses de la deuda. El Central tendrá que
comprar dólares para sostener la cotización porque el superávit
primario fiscal no agota la oferta de dólares. Salvo algún susto
externo o interno el dólar continuará en estos niveles.
P.: ¿De los títulos públicos ni hablar?