Ambito 14/10/2003El dólar: la estrategia cambiaria
«La política cambiaria de flotación sucia que está llevando a cabo el Banco Central es muy astuta.Está desalentando la compra de dólares. Lo que es otro ingrediente para aventurar calma en laplaza cambiaria en el corto plazo», señaló el economista Dick Schefer del CEMA en diálogo con este diario.
No espera mayores sobresaltos en el mercado cambiario y, de no ser por las compras del Banco Central y la fuga de capitales, la cotización del dólar sería aun más baja que la actual ($ 2,86). Advierte sobre la fuerte correlación con la divisa brasileña en los últimos meses, lo que se parece mucho a una convertibilidad entre el peso y el real.
Ante la falta de alternativas de inversión Schefer considera colocar dinero a un año a 12% de interés como una opción conservadora. Cree que con las acciones locales todavía puede ganar un poco más que con un plazo fijo a un año, pero no mucho más porque ya subieron bastante.
Es más optimista con las acciones extranjeras porque las perspectivas de crecimiento de las ganancias son muy buenas.
Este fue el diálogo que este experto en finanzas mantuvo con Ambito Financiero.
Periodista: ¿Cómo ve el mercado local del dólar?
Dick Schefer: Está bien abastecido por la exportación, y con eso alcanza para satisfacer la demanda privada de dólares que proviene de la compra de residentes, es decir, atesoramiento o bien llámelo fuga de capitales; y de alguna demanda por pago de deuda privada o reestructuración. Queda así un resto, muy poco, que compra el Central.
P.: ¿Qué se puede esperar en el corto plazo?
D.S.: Calma, mucha calma. Sobre todo el dólar seguirá calmo porque no hay temores de inflación, ni temores de mayor cobertura, ni de fuga por cobertura de riesgo inflacionario. El Central creo que está haciendo una estrategia interesante.
P.: ¿Cuál es?
D.S.: Hace que la tenencia de dólares sea riesgosa. Hay gente que compró dólares a $ 3,80 y ahora con un dólar a $ 2,86 perdió mucho. Hay miedo de comprar dólares. Cuando (el Central) fijó un piso en $ 2,92 fue un error porque le quitó riesgo al comprador de dólares. Con la política de flotación (sucia) de una banda, da una dosis de riesgo al que quiere comprar dólares, porque al no
haber un piso explícito la gente no sabe cuánto puede llegar a perder. Lo peor que se puede hacer es fijar un tipo de cambio y quitar riesgo a los compradores (que atesoran) porque no tienen costo. Con la política de banda sin piso explícito todos saben que en el corto plazo pueden perder. Esto puede desalentar a los compradores de dólares. La política de flotación sucia es
astuta.P.: Pero igual hay gente que compra dólares.
D.S.: Sí, claro. Hay un superávit comercial de 15.000 millones de dólares y sin embargo las reservas del Central no aumentan en esa magnitud, eso implica una fuga de capitales.
P.: ¿La falta de alternativas de inversión ayuda a que se compren dólares?
D.S.: En cierta forma sí porque con los bajos rendimientos que ofrece un plazo fijo (3% anual a 30 días), la gente al ver que la inflación es baja compra dólares, no tiene otras opciones. Puede refaccionar la casa, comprar un terreno, pero una vez. Después recurre a refugiarse en el dólar. Además, el ahorrista común le tiene miedo a la volatilidad de las acciones. Antes compraban bonos; ahora compran dólares. Tampoco se entusiasman con los plazos fijos.
P.: ¿Pero si invierten en una tasa de interés de 12% anual a un año, no cambia el panorama?
D.S.: Bueno, una tasa de corto de 3% son dos puntos más que la internacional. Pero si en un año le pagan 12%, ahí es interesante porque el spread es más de 10 puntos a lo que se agrega que la inflación esperada es menor a 10% anual. De todos modos, invertir en un plazo fijo a un año a
12% es una opción conservadora.P.: ¿No le gustan las acciones?
D.S.: Hace tiempo que recomendé, pero ya subieron bastante. Se puede ganar todavía pero no mucho más, algo por encima del rendimiento del plazo fijo a un año.
P.: No hablamos de los títulos públicos.
D.S.: Mejor, no hay mucho de que hablar. Las cifras del Presupuesto y de superávit primario están muy comprometidas como para mirar un «upside» (posibilidad de suba) importante en bonos.
P.: En los últimos tiempos parece que la divisa argentina y la brasileña van por iguales carriles.
D.S.: Más allá de la estrategia del Central que explicamos veo un atisbo de una especie de convertibilidad con el real brasileño. Hay una muy fuerte correlación entre ambos en los últimos meses. El peso parece pegado al real. No sé si es para generar miedo al dólar o por política cambiaria y comercial. Ahora bien, me pregunto: ¿qué pasaría si el real cae a 2,50 por dólar?