Subirán
las tasas de largo plazo, pero los emergentes dependen de lo propio
Periodista: Con la suba de la tasa
de interés (a 10 años) en EE.UU. a más
de 3,7% anual ¿se frena la
bonanza de los bonos emergentes?
Dick Schefer: La suba de la tasa
es pequeña y encima está en niveles
históricamente
bajos. En los mercados emergentes
influyen más los fundamentals
(datos macroeconómicos) que
la tasa en EE.UU.; y cuanto más alto
es el spread, esto es más
así.
No veo que a estos niveles de tasa
y a las variaciones que experimentó,
pueda influir en los valores de
los bonos de los emergentes. Sí pueden
hacerlo las noticias propias de
cada país emisor.
P.: ¿Pero cree que la tasa continuará la tendencia ascendente?
D.S.: Claramente que sí por
tres razones. Una, el enorme déficit fiscal que
con la administración republicana
conlleva a una mayor emisión de bonos.
Segundo, la sensación que
el riesgo de deflación es pequeño, lo cual impacta
en los rendimientos de los bonos.
Y por último, los informes y pronósticos de
los economistas dan una posibilidad
de mayor crecimiento económico en EE.UU.
Este factor además diluye
el riesgo de deflación y aumenta la probabilidad de
ganancias proyectadas de las empresas
convirtiendo en más atractiva la
alternativa de invertir en acciones.
P.: ¿Qué implicancias tendría una mayor inversión en acciones en la Bolsa neoyorquina?
D.S.: De acentuarse esto (cabe recordar
que el mercado accionario viene
recuperándose desde setiembre
de 2002 en forma sostenida y se halla en precios
firmes más altos), no sólo
se reduce el riesgo de una caída bursátil sino que
aumenta la probabilidad de suba
en los precios. Ahora bien si se produce un cambio
de portafolio, donde los inversores
vendan bonos y compren acciones, el efecto
es una suba de la tasa de interés
por caída del precio de los bonos. Pero el dato
es que harán los fondos de
money market que están extremadamente líquidos.
• Refugio
P.: ¿Se armaría otra burbuja?
D.S.: De ninguna manera. Pero hay
que señalar que al mismo tiempo
un escenario de tasas tan bajas,
asusta a los inversores en bonos, porque
quienes compraron títulos
a 10 o a 30 años saben que pueden sufrir un duro
golpe si sube la tasa. Por eso la
gente se refugió en los money market por miedo a
la caída de los bonos.
P.: ¿Cuál es entonces la clave del mercado?
D.S.: Tenga en cuenta que la novedad
es que las acciones les ganaron a los bonos
de largo plazo por primera vez,
en los últimos tres meses. Ahora el punto es que las
proyecciones de ganancias de las
empresas de los analistas dejaron de caer y
sumado a que hay tasas muy bajas,
esto puede ser una incipiente propensión a
favor de las acciones sobre los
bonos.
P.: Pasemos a los mercados emergentes ¿cómo los ve?
D.S.: Mal por los fundamentals. Pero
vamos a lo que nos interesa: Brasil y la
Argentina. Brasil está haciendo
una carrera entre el pago de los intereses de la
deuda y el superávit primario
fiscal. La mejora fiscal fue importantísima, pero la
lucha es bajar la tasa. Es una carrera
dura, porque si baja mucho la tasa, puede
presionar al dólar y esto
aumenta la deuda dolarizada.
Los números fríos
son muy complicados.