Ambito Financiero, 24 de mayo 2006
"Las acciones están caras. Los bonos, no"
Ricardo
Schefer considera que si la tasa de los Estados Unidos sube a 5,5%, no
cambiará el actual escenario internacional. Pero sí vislumbra un ajuste
en el precio de los commodities. En su rol de consultor financiero,
recomienda posicionarse en toda clase de bonos indexados. «Las acciones
argentinas están caras», sostiene Schefer, quien destaca la buena
performance que tuvo la jubilación privada en estos años, 10% anual
promedio más inflación.
A continuación, lo principal de la entrevista.
Periodista: ¿Cómo ve el mercado internacional?
Ricardo
Schefer: Parece que el mercado ahora se dio cuenta de que hay inflación
en los Estados Unidos. Por desinformación existía la creencia de que lo
que importaba era la inflación núcleo (de bienes sin estacionalidad).
Pero hace tiempo que la inflación está por encima de 3% anual. En este
contexto, las tasas de interés en los EE.UU. (hoy en 5%) terminarán el
año entre 5,25% y 5,5%.
P.: Algunos apuestan a 6% y más.
R.S.:
Un 6% no es imposible. La economía norteamericana crece bien (4,5%), el
desempleo es bajo (5%) y la inflación 3,5%. No es el fin del mundo ni
mucho menos. Una tasa de 5,5% no implica cambio de escenario
internacional. Sólo que las tasas de interés de largo plazo (de 10 y 30
años) subirán más. Las tasas medias (de 6 meses a 2 años) aún están
desajustadas.
P.: ¿Hay algún nubarrón en el contexto externo que preocupe?
R.S.:
Existe un acuerdo no escrito que los EE.UU. compran todo lo que
producen los países en desarrollo y así crece a 4,5%. Son los grandes
clientes del mundo. A cambio, los países en desarrollo les compran
bonos del Tesoro y ahora también los países petroleros. Es de prever
que estos países exportadores seguirán comprando bonos, aunque el
déficit estadounidense de cuenta corriente es muy alto (6% de PBI).
Existe un mutuo interés, es como un Bretton Woods II: vos comprás y yo
te financio. El quid es hasta cuándo. Por eso los inversores piden más
tasa. A esto se suma el hecho de que el dólar puede acelerar su
devaluación, lo que reduce el déficit comercial, pero a costa de menor
crecimiento. Esto puede impactar en el precio de las materias primas.
La buena noticia es que los EE.UU. están bajando el déficit fiscal.
P.: ¿Cómo impacta todo esto en acciones y bonos del exterior?
R.S.:
Las grandes empresas en los EE.UU., Europa y Japón siguen mostrando
ganancias crecientes, reflejando que no esperan fuertes subas de las
tasas, por ese lado no hay nubarrones. Y el mercado de bonos del Tesoro
de los EE.UU. nos dice que la expectativa de inflación es de 2,7%, que
es la diferencia entre el rendimiento de un bono corto (5%) y el de uno
indexado (2,3%). Hay cierta caída de los precios de los bonos porque se
percibe una moderada diversificación de los inversores.
P.: ¿Y en cuanto al mercado local?
R.S.:
Las acciones argentinas, excluida Tenaris, hace un año que están
planchadas, o porque subieron mucho o bien porque no creen que la
economía crezca 9%. Me inclino por la primera opción, están caras. En
el caso de los bonos, pienso que los precios reflejan que la economía
crece. Un dato fantástico, la prima de riesgo de los bonos a tasa
flotante (BODEN 2012) está al mismo nivel (2,2%) que en octubre 1997.
Esto refleja la expectativa del mercado de una situación fiscal
holgada.
P.: Con este panorama, ¿cuáles son sus recomendaciones?
R.S.:
No se puede correr riesgo inflacionario. Sí pueden invertir en bonos
indexados, sea en pesos, en dólares o en euros, y de toda legislación.
Porque apostar a largo plazo a que la inflación será menor a la tasa es
un riesgo que no se puede correr. Para los pequeños inversores lo
mismo, menos acciones argentinas y brasileñas.
P.: ¿Qué le inquieta a nivel local?
R.S.:
La luz amarilla es el gasto público. Con esta recaudación sustentada en
determinados impuestos que no son proyectables para siempre, se puede
aspirar a un superávit primario de 3,5% de PBI. Hay que darle
importancia al fondo anticíclico.
P.: ¿Su visión de la economía argentina?
R.S.:
Crecer 9% es tentador, pero claramente la economía está recalentada y
no es sustentable, sí crecer a 5% o 6% siempre y cuando se mantenga la
situación fiscal actual.
Entrevista de Jorge G. Herrera