Carta del Director

Un mundo de posibilidades en finanzas, combinando excelencia académica con aplicaciones prácticas. Esta es la manera en la que entendemos la formación en finanzas en UCEMA. No por nada la Maestría en Finanzas del CEMA es la más antigua, con mayor prestigio, y cuya calidad de graduados es reconocida a nivel local y a nivel internacional.

Recuerdo que una vez me encontraba trabajando en una empresa, y en el proceso de evaluación de un proyecto especial de inversión llevamos al directorio (que también estaba compuesto por accionistas) el resultado de la evaluación. Eran cuatro carpetas, todas con planillas de cálculos, artículos académicos de soporte, etc. La explicación del trabajo llevó aproximadamente una hora, pero lo que más deseaba saber esa gente al final era: ¿Invertimos o no invertimos?. Básico, sintético y sólido. De eso se trata entonces, de avanzar y utilizar el desafío intelectual para resolver cuestiones concretas.

El sentido práctico guía el proceso de formación. La capacitación a nivel profesional no es efectiva si no le permite al asistente estar en condiciones de poder tomar mejores decisiones, reduciendo el margen de error y fundamentando las mismas, en el área que le compete, en este caso las finanzas. Sea para comprar o vender una acción o un bono, estructurar una cartera de inversiones de acuerdo al perfil de riesgo del inversor, manejar herramientas de análisis fundamental y técnico, evaluar apropiadamente un proyecto de inversión y poder estructurar su financiamiento, gestionar el portafolio de activos y pasivos de la empresa, incluyendo el capital de trabajo, interpretar desde el punto jurídico un contrato o más aún, diseñarlo correctamente, o entender el proceso de fluctuación económica de las principales variables de la economía, el proceso de capacitación se encuentra dirigido a formar mejores profesionales que asuman responsabilidades y puedan tomar decisiones fundadas.

Más aún en un contexto donde los temas financieros predominan, como es el caso argentino, ya que las restricciones en materia de mercado de créditos y de capitales hacen valiosos los conocimientos de finanzas, como así también la necesidad propia y ajena (¿Quien no ha sido consultado acerca sobre el destino de ahorros?) de encontrar instrumentos de ahorro locales e internacionales para proyectar una renta más allá la jubilación que pueda proveer el Estado.

Sin aplicación práctica, sea por la ejercitación en clase o sea por la experiencia laboral, la capacitación se transforma en una curiosidad intelectual equivalente a la satisfacción de un hobbie. La realidad requiere decisiones. Pero sin perder de vista el marco conceptual y académico que le da soporte y le permite al profesional crecer por su cuenta. Con razón sostienen muchos pensadores que “no hay nada más práctico que una buena teoría”.

Por eso hablamos de un mundo de posibilidades de en finanzas, porque mas allá de los cursos y el trabajo final que se debe presentar, existen oportunidades laborales, interacción con pares, concursos de simulación bursátil, oportunidades de intercambio para viajar al exterior, exámenes internacionales que validen credenciales, y todo eso al alcance de quienes cursan

Nuestros alumnos y graduados poseen talentos, y ayudamos a potenciar los mismos.

Firma del Director
José P. Dapena
Director de la Maestría y del
Departamento de Finanzas