La integración y la regulación internacional del mercado de capitales

El Economista. 29 de agosto de 2017.

El mercado posee el rol de canalizar apropiadamente recursos de ahorros hacia la inversión, y permite un manejo más eficiente del riesgo a partir de su adecuada gestión y pricing. Distorsiones e inconvenientes en ambos conceptos llevan a insuficiencia de ahorro, de inversión, exposición ineficiente al riesgo y precio del riesgo no competitivo, e impactan en las posibilidades de crecimiento económico.

Según el mensaje del Poder Ejecutivo al Congreso, en el nuevo proyecto de ley que se encuentra bajo tratamiento parlamentario, el Mercado de Capitales local se encuentra en “un estado de evidente subdesarrollo”, ya que el volumen de transacciones y capitalización bursátil respecto de países comparables, tales como Brasil, España, Chile y Colombia, es bastante inferior. Crecer para alcanzar (no superar) esas referencias implicaría que el mercado local se multiplique por ocho veces. Asimismo, se evidencia una baja participación de personas físicas en la operatoria de mercado y, a pesar del crecimiento, el financiamiento todavía es escaso.

Sin embargo, un aspecto sumamente relevante es que gran parte de la operatoria con acciones de empresas argentinas no se lleva adelante en el mercado local sino en Estados Unidos (EEUU). Por eso es imperativo un proceso de desarrollo que implique la posibilidad de repatriar el Mercado de Capitales. Brasil en los años 90 tenía los mismos problemas que Argentina, con empresas instalándose en EEUU, pero lograron revertirlo. Primero integraron todas las bolsa cash, luego las bolsas de futuros y finalmente las bolsas OTC.
En tal sentido, la unificación de mercados que se está llevando adelante localmente es algo sumamente positivo, ya que permite la especialización (por ejemplo separando el mercado de PyMEs del principal) y apunta a lograr economías de escala para repatriar volumen y listado, de forma tal que se produzca una eficiencia en costos y la misma le llegue al pequeño inversor, que no deba soportar altos costos de transacción o spreads que le diluyen parte de la rentabilidad por operar.

Actualmente las fusiones locales han dejado cinco mercados cash, dos mercados de futuros y un mercado OTC, que debería propiciar una distribución geográfica más amplia sin tanta concentración en Buenos Aires (reflejando la realidad económica de cada zona). Por otra parte, existe un proceso de convergencia desde lo regulatorio hacia los estándares internacionales, siendo este uno de los desafíos más importantes.

La integración de mercados es necesaria pero no suficiente, ya que se debería instrumentar una variedad más amplia de instrumentos de inversión. Como materia pendiente, aparece el mercado de futuros de tasas de interés. Si bien actualmente los mismos operan sobre las tasas de Lebacs, no es el producto ideal, ya que debería instrumentarse sobre la tasa de interés interbancaria o la tasa de Repo.

En resumen, los costos de operar tanto para las empresas como para los inversores, y el entorno regulatorio, llevan a que el mercado de capitales local realmente suceda significativamente en Estados Unidos. El objetivo es su repatriación y los vectores para trabajar en tal sentido (más allá de los aspectos macroeconómicos y de estabilidad jurídica) son: Convergencia regulatoria hacia estándares internacionales; Integración y especialización de los mercados; Disminución de la carga impositiva; Desarrollo y aplicación de la tecnología.