Qué impacto tiene el viento de cola en la economía argentina

El Cronista. 5 de noviembre de 2016.

En los últimos años, fue un tema debate entre los economistas. Sin embargo, ¿hay alguna forma certera de medirlo? ¿Cómo cambiaron las condiciones externas en cada presidencia?

En los últimos años, el viento de cola fue un tema reiterado una y otra vez entre los economistas. Sin embargo, algunos decían que se veía una condición externa súper favorable, y otros, viento en contra generado a partir de la crisis financiera que comenzó con la caída de Lehman Brothers en el 2008.

¿Hubo un clima externo que favoreció ampliamente a las economías emergentes basadas en las exportaciones de commodities como Argentina, o pasó lo contrario? Por lo pronto, hoy, las cosas cambiaron.

Brasil enfrenta lo que se dice que es la peor recesión económica de su historia. La economía China se desacelera. Los commodities ya no valen lo de antes, y con cosecha récord de soja y maíz en Estados Unidos, los precios parecen continuar a la baja. El petróleo sigue en mínimos históricos y los proyectos no convencionales, como Vaca Muerta, pierden atractivo.

Por otro lado, el costo de endeudamiento para la Argentina está por debajo de la última década. Entonces, ¿qué pasa con el viento de cola?

Este mes, la universidad UCEMA presentó el ‘Índice Viento de Cola’. Su autor, Emilio Ocampo, remarca que, "no había una cuantificación certera al respecto, y ahora este índice ayuda discutir el tema con datos objetivos”.

“Argentina es un exportador neto de commodities y un importador neto de capitales. Un índice de viento de cola debe incorporar la situación en el mercado de commodities agrícolas como las condiciones imperantes en los mercados financieros internacionales”, explicó Ocampo.

El índice toma en cuenta factores que tienen un impacto directo sobre la cuenta corriente de la Balanza de pagos y el influjo de capitales extranjeros. Entre los principales factores del VC están la tasa de interés, la liquidez global, la volatildad, la aversión al riesgo, y el precio de los commodities.

En su resultado, se ve que la Argentina de Macri cuenta con un viento de cola mayor al que tuvo Néstor Kircchner, pero menor al que favoreció a Cristina en sus dos períodos. También llama la atención la gran diferencia que hay con los noventa; el viento no llega ni a la mitad de lo que registró en el cristinismo.

El boom en el precio de los commodities de la primera mitad de la década pasada, marcado por la creciente demanda de China e India, y el posterior viro de los capitales internacionales hacia los mercados emergentes y productores agrícolas, marcado también por la crisis del 08, serían un resumen comprimido de lo sucedió.

A la vez, se ve que el impacto en Argentina de la crisis que comenzó con la caída de Lehman Brothers fue fuerte durante seis meses pero luego se fue atenuando, y las condiciones mejoraron.

Consultado sobre su perspectiva de las condiciones actuales, Iván Carrino, profesor de Economía Internacional de Eseade y analista en Inversor Global, coincide en que aún hay viento de cola; “sigue habiendo condiciones crediticias laxas, pero ya no tanto, las condiciones son un poco más duras”.

Por ejemplo, citó, por 8 años la tasa de interés referencial de Estados Unidos estuvo casi en 0%, y en el mismo mes en que asumió Macri, la Fed la subió a 0,25%.

“No es tanta la diferencia, pero indica que el camino es el fin del ‘Quantitative Easing’ (la emisión monetaria en EE.UU.) y demuestra la intención de normalizar la economía". No es un cambio drástico, pero implica un vuelo hacia los recursos seguros. Además, muy probablemente en diciembre la tasa aumente a 0,50%”

También remarcó que la economía de Brasil cayó 3,8%, y que se espera que en el próximo año lo haga de vuelta. Además, la devaluación que sufrió es un incentivo a invertir ahí.

Por otro lado, Carrino destacó que las condiciones europeas mejoraron; “poco a poco, parecería que Europa está saliendo de la crisis, España está creciendo, Irlanda también. Pero EE.UU está con un crecimiento anémico, y ahora hay un factor de incertidumbre enorme por las elecciones”.

Composición del índice

Por el lado de las condiciones financieras internacionales, el índice se elabora calculando las principales variables que afectan a este mercado, y entre éstas, las condiciones en Estados Unidos tienen un peso importante.

Las variables son: la tasa de rendimiento de los bonos de 10 años del gobierno de EE.UU., la política monetaria EE.UU. (tasa fed funds), la volatilidad de los mercados de acciones y la aversión al riesgo (Índice VIX), la propensión al riesgo, (que se mide calculando la diferencia entre los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU. de 3 meses y 10 años de plazo), la expectativa de cambio de política monetaria (la diferencia entre la tasa fed funds de los contratos a futuro a 6 meses y la actual), y la liquidez en el mercado interbancario (prima TED).

A esto, se le suman las variables que reflejan las condiciones de los mercados emergentes: la variación mensual del índice S&P 500 vs el MSCI EM, y la receptvidad a emisiones de deuda de mercados emergentes (prima de riesgo implícita en el Índice EMBI, sumado al de JP Morgan).

Por el lado de los mercado internacionales de commodities, el índice está elaborado en base a los precios nominales en dólares del trigo, maíz y soja.