El viento de cola que ya no sopla

Ámbito Financiero. 24 de diciembre de 2016.

En la última década el "viento de cola" fue el término utilizado para referirse a las condiciones favorables que presentaban los mercados internacionales de capitales y los commodities. Sin embargo, las circunstancias cambiaron: la retracción del comercio mundial y la suba de tasas obligaron a recalcular.

Hacia fines de 2015, la UCEMA presentó el índice "viento de cola" para medir el impacto de dos variables de la economía de nuestro país. El indicador tiene dos componentes con el mismo peso: AGRO y FREM. El primero mide la evolución de los precios de los commodities agrícolas y el segundo, la situación en los mercados financieros globales.

Emilio Ocampo, economista de la institución y creador del índice indicó en diálogo con ámbito.com que la medición "permite una evaluación objetiva del desempeño de la economía argentina teniendo en cuenta el contexto internacional".

Por lo pronto, el último informe presentado por UCEMA no es nada alentador. Según el análisis, el viento de cola "sigue su trayectoria descendente, evidenciando una situación internacional cada vez menos favorable para la economía argentina". Esta conclusión surgió luego que la medición del FREM en noviembre arrojó un desplome mensual del 9,4%. Por su parte, el índice AGRO también tuvo un impacto negativo: cayó un 6,7% en el mismo mes.

Ante este contexto, Ocampo explicó que "estamos en niveles similares a los de septiembre de 2009, cuando el mundo empezaba a sacudir los efectos de la crisis financiera global de 2008".

Consultado por este medio, el exdirector del Banco Central, Arnaldo Bocco, evaluó la situación y el análisis del panorama es desalentador. "El comercio se viene retrayendo desde hace al menos dos años. Con la crisis del petróleo y de algunos commodities, los grandes generadores de superávit comercial en la Argentina decayeron", sostuvo el especialista.

Quien puso paños fríos y se mostró un tanto más optimista ante el panorama fue Rodrigo Álvarez, director de la consultora Analytica. El economista consideró que hablar de un freno del viento de cola "es forzar demasiado el análisis" porque "el contexto global no ha cambiado significativamente". En ese sentido, indicó que la Argentina "sigue en un ciclo de tasas de interés muy baja" y que por lo tanto "la ventana de liquidez global sigue estando".

El frente externo y el día después

A la hora de analizar el viento de cola, los especialistas miran de reojo al mercado internacional de capitales, el mismo al que Argentina echó mano durante todo el año para hacer frente a gastos corrientes. Al respecto, Bocco consideró que la suba de tasas de la Fed "podría cambiar los valores de los commodities" debido a que Estados Unidos "va a querer hacer una fuerte inversión de obra pública".

El economista evaluó que ese movimiento impactará en el contexto global y esa no será una noticia positiva para nuestro país: "Argentina necesita un año más de mucha emisión de deuda externa y el mercado va a ser muy remiso porque los números en materia fiscal no son buenos y el mercado lo va a leer".

Al respecto, Álvarez se mostró en desacuerdo porque "hay una expectativa que las tasas estén más arriba, pero eso no le impediría a la Argentina tomar deuda". El director de Analytica anticipó que las condiciones de liquidez para el país "se van a mantener" y que lo que "vamos a discutir es cuanto más va a subir la tasa de interés".

En ese sentido, Ocampo consideró que "un mundo con tasas de interés más altas" implicará "un dólar más fuerte a nivel internacional y precios estables o declinantes en los mercados de commodities". El análisis del profesor de UCEMA fue tajante: "En ese contexto, financiar un gasto público, que consolidado llega casi a 50% del PBI, será cada vez más difícil". El economista advirtió una predicción poco alentadora: "seguir por este camino nos llevará a la hiperinflación o a otra crisis de endeudamiento".

El dilema que se le presenta a los especialistas es qué hacer ante un posible panorama negativo con la caída de precios de commodities y la suba de tasas de interés. Para Ocampo, la mejor manera de neutralizar el impacto de condiciones menos favorables en los mercados mundiales "es reducir la prima de riesgo país que hoy refleja casi dos tercios del costo de capital a largo plazo a la que el país puede endeudarse".

En tanto, para Bocco la clave pasa por la reactivación de la obra pública. Sin embargo, cree que "el Gobierno no tiene una destreza para llevar adelante una política eficiente en la gestión de esa área". En su análisis, el exdirector del Banco Central consideró que el Gobierno "cometió un error al implosionar ciertos sectores productivos sin tener a cambio un modelo sustituto de corto plazo".

Asimismo, Álvarez indicó que ante una nueva coyuntura de EEUU "traccionando", las commodities "se van a mantener que hay bastante firmeza detrás de la demanda". Al respecto, el economista se mostró optimista porque "los precios del petróleo en los últimos meses se han recuperado bastante". Sin embargo, advirtió que "estamos ante una coyuntura más bien volátil".

Por lo pronto, China parece asomar como una luz alumbrando el futuro. Según Bocco, en el gigante asiático puede verse "una pequeña tonificación del mercado porque comenzó a comprar un poco más". El analista se mostró cauto al respecto porque "eso traerá consecuencias en uno o dos años". En tanto, el viento parece haber cambiado de rumbo y las perspectivas para el año próximo siguen siendo una incertidumbre.